no-man – wild opera

Wild Opera (1996), el tercer disco de No-man, considerando discografía oficial (es difícil numerar los álbumes de no-man después de todo, ¿acaso Speak y Heaven Taste no son acaso fantásticos discos más allá de no formar parte contar con el estatus de catálogo oficial?), es un trabajo único.

Cierto, cada disco de no-man es un poco único, todos guardan su distancia, pero tienen también claros elementos que los unen, siendo esto especialmente claro si descontamos las interferencias comerciales de Loveblows and Lovecries. El art-pop refinado, elaborado, de múltiples capas, paradójicamente con tanta influencia del minimalismo como del rock progresivo (y posteriormente también del post-rock) asociado a letras románticas y melancólicas sin caer en facilismo que caracterizado la música del duo tiende a desaparecer en Wild Opera.

Aquí Tim Bowness y Steven Wilson deciden tomar un camino que luego no volverían a tomar, o al menos no para un disco completo. Para No-man el giro incluyó composiciones sin pulir, elementos del trip hop (ese trip hop que ellos mismos habían hecho en Colours, antes que estallara el boom de Massive Attack y Portishead), sesiones de Robert Fripp, Mel Collins e Ian Carr, canciones muchas veces escritas y grabadas en menos de una hora, y muy especialmente un acercamiento completamente distinto de Bowness al momento de escribir las letras. Cada canción es una historia, historias incompletas con personajes perdidos, mediocres, desenfocados, vidas en ruinas, o próximas a serlo. Momento cumbre en ello es Sinister Jazz:


“..feeling alone, and never going home.
Robert lost the plot in greece.
the jesus army stole your niece.
but all you ever do is eat
(you’re never going home)
(you’re never going home)

Nunca sabes realmente lo que está ocurriendo, pero puedes intuir que no es nada bueno. Esos elementos de oscuridad y la fragmentación de la información de las historias de Bowness se transformarían con el tiempo en un elemento de inspiración al momento de crear mis propios relatos breves publicados en este sitio.

En 1997 se edita el mini álbum Dry Cleaning Ray, incluyendo temas adicionales de las mismas sesiones, junto a remezclas y reconstrucciones de algunos de los temas, en ocasiones hasta hacerlos irreconocibles, complementando y aumentando el mundo creado por Bowness y Wilson. Destaca especialmente Evelyn (the song of slurs), versión para el tema de Serge Gainsbourg, y Sicknote, tema extendido que de cierta forma muestra parte del camino que No-Man seguiría en el futuro.

Por momentos así en las carreras de los músicos tengo una predilección muy especial. Momentos quizás no perfectos, pero momentos de riesgo, de aventura. Ahí están discos fantásticos como Six de Mansun, 10,000 Hz Legend de Air u Outside de David Bowie. A veces generan la obra cumbre, en otras ocasiones generan opiniones más bien polarizadas. En el caso de No-man, probablemente sus mejores trabajos vendrían después, con discos como Returning Jesus o Together We’re Stranger. El dúo no volvería, ni musical ni líricamente a momentos como los de Wild Opera/Dry Cleaning Ray, salvo acercamientos puntuales en temas como Darkroom en el EP All that you are, o en Pigeon Drummer de Schoolyard Ghosts, pero probablemente fue un paso necesario dentro de su contante progresión sonora.

En 2010, y tras un período prolongado fuera de catálogo, se reedita Wild Opera en una versión remasterizada por Steven Wilson en formato doble, acompañado de Dry Cleaning Ray y seis temas adicionales, incluyendo temas inéditos y versiones alternativas, en una cuidada edición con un nuevo arte de carátula a cargo de Carl Glover y detalladas notas escritas especialmente para la reedición. Una buena ocasión para visitar un momento único de una banda única.


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no-man – schoolyard ghosts

Tras cuatro años de silencio, en los que Steven Wilson ha capitalizado su intenso trabajo de ya dos décadas con Porcupine Tree, junto a su proyecto Blackfield, y en que Tim Bowness editó su primer trabajo solista, junto a otras colaboraciones, vuelve No-Man, dúo que disco tras disco ha desafiado las categorizaciones estilísticas, empujando los límites de la música pop.

Schoolyard Ghosts recoge lo mejor de múltiples fases anteriores del dúo. Donde Returning Jesus y Together We’re Stranger eran trabajos donde los arreglos se mantenían contenidos y en un mínimo necesario, especialmente en este último, Schooyard Ghosts presenta una instrumentación prolija que lo emparenta con Flowermouth, pero con el sentido más orgánico del no-man actual. Por otro lado, vuelve el sentido narrativo entrecortado que pobló Wild Opera, lo que obliga al auditor a llenar los espacios vacíos en las historias de Bowness.  All Sweet Things da la partida y marca el ritmo que seguirán las cosas durante el disco, con un trabajo lírico incluso optimista o feliz -al menos para los cánones de no-man-, y un aire melancólico y contemplativo en una composición sin percusiones y guiada por los rasgueos acústicos y el piano, con un notorio mellotron acompañando al registro de Bowness. Un ambiente similar es el que sigue en All the Beautiful Songs You Should Know, una composición pop muy efectiva, con una base acústica embellecida con arreglos de cuerdas y guitarra electrica. Pigeon Drummer pareciera seguir ese aire, sólo para ser remecido por estallidos de percusión, guitarras y mellotron al estilo de Darkness de Peter Gabriel, o incluso Clocks de Steve Hackett. Se trata de un vínculo directo a los tiempos de Wild Opera, y donde previamente una composición similar había quedado fuera de Returning Jesus por no calzar con el resto del material (como fue el caso de Darkroom), aqui el dúo decide optar por la variedad. Y claro, puede descolocar que en esta ocasión No-Man no entregue un trabajo tan cohesivo como los anteriores, pero es el valor de cada composición el que brilla en Schoolyard Ghosts.Pieza pivotal es Truenorth, extensa y cinemática composición que muestra todo un viaje emocional, desde la desolación y confusión tras una ruptura amososa hasta el punto en que el corazón logra sanar y estar dispuesto a comenzar de nuevo. Bowness logra emocionar con su soberbio trabajo lírico que de cierta forma cierra el capítulo de Together We’re Stranger.

the days felt cold and never changing,
so you just slept the whole way through.
when you think about the future,
it’s like the past, but hard and small.
..
you survived yourself.
you survived inside the lost world.
the ghosts of harm retreat.
..
sweet surrender to the night.
sweet surrender to the light.
the dreams of love repeat.

Wherever There is Light y Song of the Surf siguen, dos temas musicalmente en situaciones opuestas. Donde el primero presenta un prominente mellotron y un ambiente ensoñador, el segundo es una composición más áspera y cruda para los parámetros de No-Man. Sin embargo, líricamente parecieran estar emparentadas, por un lado la narración de Jane, una mujer que se enamora y desenamora con facilidad, y por el otro la de quien ha sido abandonado, haciendo una dupleta particularmente interesante.

Streaming es de cierta forma anticlimática, una composición ligera y acompañada de percusiones electrónicas que recuerdan a épocas pasadas del dúo, pero se convierte en el momento más débil de un trabajo hasta ahora intachable.

Para el final, Mixtaped, con No-Man como nunca acercándose al Talk Talk tardío, desprovisto de toda la prolijidad de arreglos del resto del disco, con la guitarra de Steven Wilson y las percusiones de Gavin Harrison brindando un ambiente sonoro oscuro y desolador, hecho para ser eschado a luces apagadas, acompañando a otra de las memorables líricas de Bowness:

You’d kill for that feeling again,

afloat in the ocean, before the pain.

Así, definitivamente No-Man no defrauda, entregándonos un gran trabajo lleno de detalles a descubrir en cada escucha, demostrando que la chispa creativa del dúo sigue existiendo. Esperemos que no tengan que pasar otros cuatro años para saber con qué nos sorprenderan en esa ocasión.

no-man – wherever there is light
no-man – truenorth (parte 2)

no-man – together we’re stranger

El dúo formado por Tim Bowness y Steven Wilson ha sido desde siempre todo un dolor de cabeza para quienes buscan encasillar a las bandas. Durante su carrera han recorrido y mezclado estilos tan diversos como el pop, la electrónica, el progresivo, el trip-hop, o el post-rock.

En Together We’re Stranger (2003), No-Man sigue la línea de su trabajo anterior, Returning Jesus (2001), en cuanto a su sonoridad orgánica, alejada de las influencias electrónicas de sus primeros trabajos. Sin embargo, ningún trabajo de No-Man es igual al anterior y este trabajo no es la excepción. Así, las principales influencias en este álbum van de la mano de Talk Talk en sus últimos trabajos, claro que a diferencia de esa banda clásica y fundamental para el desarrollo del post-rock, en No-Man las composiciones tanto en lo instrumental como en lo vocal son menos dispersas y más unitarias y amigables.

Es imposible referirse a este trabajo sin hablar primero del contenido lírico de las composiciones. Y este contenido es uno solo: los sentimientos de dolor que afloran en forma posterior a una ruptura amorosa. Y desde ese punto de vista lo logrado por Wilson y Bowness es una maravilla. Bowness mantiene su estilo afable y sus melodías llaman a ser cantadas, pero esta vez se muestra más contenido en su entrega, el número de versos es bastante escaso y esparcido en medio de los arreglos musicales de Wilson, y cada palabra es transmitida con la intensidad perfecta para captar la sensación de pérdida y desconsuelo. Esto es especialmente cierto en la suite que da comienzo al álbum, de 28 minutos y 4 secciones:

we step outside
and face the poisoned weather.
you and I are something else together.
arm in arm,
we’d waste our charms forever.
drifting off, despite the cost,
afraid to ask for better.
you and I are something else together.

(Together We’re Stranger)

roll me over on my right side,
my left side hurts me so.

I’m what you left behind,
I’m fading from your mind.
I’m what you left behind,
I’m fading from your mind.

(Things I Want to Tell You)

Musicalmente en tanto, la guitarra eléctrica de Wilson no predomina mayormente y está a la par con guitarras acústicas, pianos, teclados análogos, mellotrones e instrumentos de viento (clarinete, flauta, trompeta). Y es que éste no es un álbum de música rock, sino uno donde predominan paisajes sonoros suaves y delicados, mas no simples ni fáciles, donde las percusiones son prácticamente inexistentes, salvo en un par de ocasiones (donde son por lo demás mínimas) y en que si bien los temas son bastante extensos no “ocurren” muchas cosas en ellos. En cambio, las composiciones son muy exitosas en llevar al oyente al ambiente emocional brindado por el trabajo lírico.

La segunda parte del disco presenta tres temas con un formato más “clásico” y acústico, y destacanPhotographs in Black and White, probablemente la composición más cercana al progresivo tradicional, y The Break-up for Real, la composición más breve, y que de cierta forma abre el espacio a la esperanza de algo mejor:

driving to the coast,
it’s hard to know what hurts the most.

learning how to feel,
it’s the break-up for real.

singing to the sea,
you sing the songs that set you free.

Together We’re Stranger es una experiencia musical bastante única, y que se recomienda escuchar especialmente a oscuras y con un sistema de sonido 5.1 para aprovechar al máximo la magistral mezcla surround.

Claramente no se trata de un disco sencillo. Tampoco se trata de un trabajo para impacientes, ni para aquellos que necesiten marcar el ritmo de una composición, pero se puede transformar fácilmente en un disco fundamental para aquellos que se puedan ver representados por el concepto lírico.

Links:

no-man – sitio oficial
no-man@lastfm
no-man@myspace

no-man – Flowermouth

No-Man
Flowermouth

1994, One Little Indian No-Man es un dúo formado por Tim Bowness y Steven Wilson que ya lleva unos 20 años en funciones y que durante su trayectoria ha explorado diferentes estilos musicales, desde el pop bastante comercial en sus primeros trabajos pasando por el progresivo, la electronica, el ambient, el trip hop, y el post rock entre otros, produciento asi una discografia muy heterogenea, pero conservando algunos elementos como enfrentar las composiciones desde el minimalismo y una sensibilidad pop que brinda Bowness en su registro vocal.

Flowermouth es el trabajo en que más se acercan al progresivo que caracteriza a Porcupine Tree, el otro proyecto de Wilson, y tal como en esa banda, se busca un acercamiento al progresivo con una mirada muy contemporánea, contando en esta ocasión con un elenco estelar de músicos invitados.

Angel Gets Caught by the Beauty Trap da la partida y marca lo que sera el resto del trabajo. Sobre una atractiva base minimalista se desarrolla una composición de 10 minutos en que calmadamente se desarrollan las partes vocales de Bowness asi como intensos solos de trompeta (Ian Carr) saxo (Mel Collins), violín eléctrico (Ben Coleman), y guitarras (Steven Wilson y Robert Fripp).

En tanto, en temas como You Grow More Beautiful y Teardrop Fall se muestra la faceta mas pop de la banda, especialmente en la ultima, un tema pop/electrónico casi de discoteca que ciertamente parece algo fuera de lugar en el álbum. Otros temas como Animal Ghost o Soft Shoulders tambien se acercan a la sensibilidad pop, pero en un formato mas tranquilo y melancolico, incluyendo agradables solos de flauta por Collins y nuevas apariciones de Robert Fripp en el caso de Animal Ghost, mientras que Soft Shoulders crea un aire inquietante logrado por la línea de bajo y el violín.

Shell of a Fighter es uno de los temas mas interesantes. Su primera sección es una atractiva composicion en formato canción, con una interesante ornamentacion sonora pero manteniendo la simpleza, mientras que sus 3 minutos finales se produce un estallido instrumental donde Wilson crea con mínimos elementos un clímax sonoro.

Pero aún queda lo mejor para el cierre. Simple es una joya en que No-Man mezcla todas sus influencias, con beats electrónicos, partes vocales pop, minimalismo sonoro, y el uso de la técnica del sampleo utilizando la voz de Lisa Gerrard de Dead Can Dance en forma reiterativa en un toque de maestria, para hacia la mitad del tema mutar hacia el rock con fuertes riffs de guitarra y acabar con un minuto de soundscapes cortesía de Fripp.
Para el final queda Things Change, un tema intenso y tristemente emotivo que guarda bastante relacion con Darkmatter, de Porcupine Tree, incluyendo en sus ultimos tres minutos un extendido y desgarrador solo de guitarra de Wilson, que clasifica a mis oídos como uno de los mejores de la decada de los noventas.

¿Progresivo minimalista? puede ser. Lo cierto es que se trata de un trabajo logran confluir distintas influencias con una fluidez envidiable, sin aparecer forzadas en ningun momento, resultando en un disco único e inclasificable. Absolutamente recomendable para los fans del progresivo con oidos abiertos para otras tendencias.

Listado de temas:

  1. Angel Gets Caught by the Beauty Trap (10.34)
  2. You Grow More Beautiful (5.27)
  3. Animal Ghost (6.11)
  4. Soft Shoulders (3.58)
  5. Shell of a Fighter (7.50)
  6. Teardrop Fall (4.38)
  7. Watching Over Me (4.47)
  8. Simple (7.02)
  9. Things Change (7.35)

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originalmente publicado en La Caja de Música