la desooorden – la isla de los muertos

La Isla de Los Muertos es el tercer trabajo en estudio de La Desooorden, banda valdiviana con una trayectoria de más de 10 años. Se trata de un disco conceptual que musicaliza un hecho histórico ocurrido a comienzos del siglo XX, cuando un grupo de 200 hombres contratados para la explotación del delta del río Baker murieron en extrañas circunstancias que se han transformado en leyenda. Es destacable, especialmente considerando la naturaleza independiente de la banda, la cuidada edición del disco en formato digipack, incluyendo además una pista multimedia (lamentablemente no compatible con Windows Vista, por lo que no pudo ser revisada).

Los temas que componen este disco se alejan completamente del formato canción, con estructuras complejas y cambios de ritmo frecuentes, pero a través de la sutil reiteración de motivos musicales se mantiene la cohesión del trabajo. La partida la da Transformación del Mito, en que piano y violín acompañan al teatral trabajo vocal que nos introduce al oscuro concepto del disco. El elemento vocal es justamente uno de los elementos más destacados dentro del disco. La mayor parte del tiempo las voces son más proclamativas o teatrales que cantadas, y los dos vocalistas muchas veces lo hacen al unísono, resultando particularmente efectivo y efectivo.

Reflexión, el tema más extenso del disco, alterna sonidos tribales y jazzeros, con notables cambios estilísticos y una coda particularmente dramática. El trabajo percusivo por momentos puede recordar al King Crimson de Islands, y ciertamente el trabajo del saxo también puede evocar a ese período de Crimso, pero más bien por lo poco habitual que es escucharlo en forma dominante dentro del contexto del rock. El bajo también resulta notable y muy predominante, lo de cierta forma incrementa el tono tribal que por momentos alcanza la música.

Festejo como lo dice su titulo es un tema musicalmente rítmico, jazzero, con un saxo predominante recordando a Morphine. Penumbra sigue el aire jazzero, siendo un tema eminentemente vocal que recuerda a Congreso tanto en lo musical como lo vocal. Traición sigue sin pausa, con un súbito de cambio de intensidad, pasando al plano protagónico por primera vez el sonido más agresivo de la guitarra. Envenenamiento cierra esta sección y resulta ser un buen ejemplo del sonido de la banda, con secciones dominadas ya sea por los riffs de guitarra, por el bajo, o por el saxo, asociado al canto al unísono o alternante de los vocalistas.

Caleta tortel es un atractivo interludio instrumental donde destacan notablemente la tabla y el violín. La instrumentación eminentemente acústica vuelve a recordar ciertos momentos de Congreso, pasando desde momentos que evocan misterio a otros de gran belleza. En tanto, en Resurexión retorna el estilo vocal proclamativo y teatral de Reflexión, ayudando a la cohesividad del trabajo. La sección vocal final a dos voces resulta notable al retomar parte de la melodía de la primera sección pero dándole una emotividad previamente ausente.

Recuerdo es uno de los temas más interesantes del disco, con una primera sección con aires jazzeros que vuelve a traer al primer plano el trabajo de la guitarra solista alternándose con el saxo, mientras que a través de cambios de ritmo bastante repentinos sorprende con una segunda sección que destaca por su emotividad y belleza. Bajo Pisagua es el segundo interludio instrumental. De gran belleza, nuevamente destaca el brillante trabajo del violín sobre las percusiones y guitarra acústica.

Para el cierre, Esperanza, que con un ritmo marchante y con un cierto aire de resignación, cierra de manera notable el viaje a La Isla de los Muertos:

“cuesta encontrar las huellas
que se perdieron en los galpones
abrazada por las llamas,
será la selva que ha crecido
con sus formas sus fantasmas
pero algo de lo de antes permanece”

En suma, un trabajo musicalmente impresionante, y con una profundidad lírica conmovedora. Absolutamente recomendable.

Video de Envenenamiento (En los ojos de la muerte):

Más información en www.desooorden.cl

(Publicado originalmente en rock-progresivo.org)

congreso – pájaros de arcilla

El disco mítico. Todo fan de una agrupación siempre tiene la ilusión de que podría llegar a existir material inédito de ese período clásico e irrepetible, joyitas que por alguna razón no se han editado pero que son tan buenas o incluso mejores que las cosas que conocemos. 

En el caso de Congreso las cosas dan un paso adelante, con la existencia de un disco completo que sólo pudo ser editado en Argentina y nunca en Chile, donde fue considerado muy poco comercial para su publicación. No sólo eso, sino que se trata de material que no sólo los fans que lo han escuchado alaban en forma generalizada, sino que el mismo Sergio ‘Tilo’ Gonzálezha calificado como dentro de lo mejor de la carrera del grupo. 

Fue en 1984 que CBS ofrece al grupo grabar un disco en argentina. Congreso, en esos momentos sin vocalista tras la salida deJoe Vasconcellos, pero con la adición de Jaime Atenas en saxo, comienza a trabajar en un nuevo trabajo mayormente instrumental. Algunas partes vocales serían asumidas por el flautista Hugo Pirovic, pero el fuerte del trabajo estaría en una densa malla instrumental. Los temas en general se caracterizarían por ser contrastantes, y con una fuerte influencia de jazz fusión. 

A lo largo de todo Pájaros de Arcilla son el piano de Anibal Correa y el bajo de Ernesto Holman los instrumentos que más destacan, ambos dando sendas lecciones de musicalidad, con una entrega virtuosa, pero siempre acorde al sentido de la composición. Que este disco marque la despedida de Congreso para ambos hace pensar que quizás ellos mismos sabiendo esta situación se entregaron en un mil por ciento a dar sonido a las composiciones de Sergio González.

Es difícil destacar composiciones dentro de un trabajo que más bien pareciera ser un sólo gran tema de 35 minutos, pero aún así podríamos mencionar a Voladita Nortina, donde los vientos al unísono dan un trasfondo, denso al comienzo, más ligero hacia el final, sobre el que el piano y el bajo hacen maravillas; el homónimo Pájaros de Arcilla que musicaliza versos de Victor Sanhueza con una bella partida vocal tras la cual la banda se transforma en orfeón; Andén del Aire y sus solos de saxo delirantes; En la Ronda de un Vuelo, una lección de bajo fretless por parte de Ernesto Holman con un perfecto acompañamiento de piano; o Allá Abajo en la Calle con su estallido sonoro donde hace su quizás única aparición -pero como siempre tremendamente efectiva- la guitarra eléctrica.

Pájaros de Arcilla es un trabajo único, fundamental. Un disco que debe ser editado oficialmente, con una difusión adecuada tanto en Chile como en el exterior. Un trabajo que debe ser escuchado no sólo por minorías que de una u otra forma hemos llegado a conocerlo. Esto por honor a Congreso, y a la música chilena.

 

Pájaros de Arcilla en vivo: