apacheta

El pueblo Lickan Antai levantaba a lo largo de los caminos pequeños montículos de piedra o apachetas. Las apachetas tenían funciones múltiples, lugar de ofrenda a la divinidad, hito en los caminos, contenedores de alimento. La detención frente a éstos entonces le permitía orar, pero por supuesto también descansar, para luego colocar una nueva piedra y seguir su largo camino. Desconozco si es un rito heredado del dominio Inca, o si era propio, ignoro si lo que me contaron de ellos es real.

Hoy todo turista que visite la región querrá realizar su propia apacheta, y es así como éstas se encuentran en buena parte de los paisajes del lugar, a veces una, a veces bastantes más. Ya no es una ofrenda, ya no es un descanso, ahora es sólo una foto para recordar el borroso pasado, o sólo una forma de decir Yo Estuve Ahí.

Apacheta en el Valle de la Luna, San Pedro de Atacama – Chile

momento perfecto

El sol se esconde bajo la cordillera Domeyko, y nosotros lo observamos sobre el suelo salino de la Laguna Tebenquiche, en el Salar de Atacama. Es justo en ese instante que a nuestras espaldas surge la luna llena sobre los Andes iluminados por los últimos rayos de sol.

Es cierto, existen los momentos perfectos.