ser paciente

Un leve dolorcito de cabeza de transformó rápidamente en una crisis de cefalea que no logro manejar. Me autoaplico mi escala del dolor, del uno al diez, ¿cuánto me duele? me duele diez, y de nuevo diez tras una hora y llega el momento en que me doy cuenta de que ya estoy fuera de mi propio alcance y que ya es hora de usar la isapre, ver qué tan bien se porta la super cobertura en el servicio de urgencias.

Entonces vienen las preguntas de rigor, que respondo tan bien como puedo, y si bien lo que menos quiero es hablar, noto que yo me habría hecho más preguntas, y prefiero decir -no sin antes pensar en no hacerlo- que siento parestesias en las manos (esas mismas que mis pacientes no creen que se pueden producir en ocasiones como éstas y que no, no necesitan un escaner de urgencia), no vaya a ser que luego algo ocurra y me digan pero cómo no lo dijo. Y entonces el examen físico, y las pruebas de pequeña paresia que me siento ridículo al realizar, y el examen cardiaco, que el médico de turno sabe muy bien que estará bien, pero que nunca sabes cuando podría no estarlo asi que mejor lo hacemos.

Por más que intento bloquear el hecho de que sea médico, resulta imposible intentar ser un mero paciente. Me asombro al darme cuenta de que existe una gran diferencia. Quieralo o no, pertenezco a un grupo cuyos conocimientos se guardan más o menos herméticos en cada uno de nosotros, tras 7 o más años en una facultad de medicina, y que ya quedé marcado por ellos y no habrá vuelta atrás a una apacible ignorancia. Cuando me pasa algo se al menos parcialmente de qué se trata, entiendo los tiempos, entiendo lo que me están preguntando y para qué me lo preguntan. Soy capaz de asociar una molestia con la otra y no entrar en pánico pensando que moriré, y mi atención entonces se concentra en dejarle bien clara la historia al colega para que no se le vaya a ocurrir pensar que tengo un tumor cerebral o una terrible hemorragia intracerebral.

¿Pues ya estoy bien, cierto?
(no vamos a pensar ahora entonces por qué estoy sintiendo de nuevo ese latido en las sienes)

Anuncios

Un pensamiento en “ser paciente

  1. Por otro lado, me imagino que debe ser terrible pasar de ser el que necesita al doctor a ser el doctor necesitado. En cierto modo como que se endiosa (Endiosa, se puede?) la imagen del médico.
    Pero debe ser penca conocer desde adentro esa labor y en definitiva humanizar esa especie de Dios terrenal en quien uno deposita su vida, porque existe más conciencia que el resto, de que un ser humano con un montón de procedimientos conocidos.

    Me gusta tu página, te felicito doc.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s